4 de marzo de 2011

Tierra,mar y cielo..1ª parte... Calles con olor a jabón de Marsella

Hace mucho que no escribo.. entre otras cosas no he tenido tiempo ni espacio para poder hacerlo.. 
Este pasado Febrero he estado de viaje por el Oriente próximo. 
Turquía a sido el país de ruta y me encantaría compartir con vosotros las maravillas que he vivido.. Pero empecemos desde el principio..


No llevaba ni un mes en Malta cuando decidimos partir de viaje a horizontes desconocidos. Queríamos hacer una escapada de unos días, estábamos en Malta! Tan cerca de tantos países.. teníamos que aprovechar la oportunidad. 


De una escapada de unos días a un viaje de 24  y  tres países,poco dinero pero con dos mochilas cargadas de ilusión. 
El destino era Turquía pero el avión  desde Malta salia excesivamente caro, así que cogimos un vuelo por 6 euros a Bari, de ahí  un ferry a Grecia por 25 y llegar a Turquía por tierra, de esa manera con menos dinero podíamos visitar mas países.


Aterrizamos en Bari sobre las diez de la noche, el frío caló nuestros huesos al pisar la Bel la Italia, pero felices de haber  llegado bien a nuestro primer destino, aquí empezaba nuestro viaje. 
Llegamos al centro de Bari en taxi, compartimos con 3 españoles que conocimos en la parada de autobús del aeropuerto, por lo que el paseo en taxi fue muy agradable, conociendo que hacia cada uno en esta ciudad al sur de Italia.
Teníamos donde dormir esa noche, casa de Antonio nos acojería del frío y nos dejaría descansar. 
Antonio lo conocimos a través de un website en el que la gente ofrece su sofá,cama o suelo para que puedas descansar una o mas noches de manera desinteresada, es increíble que exista gente así por el mundo y me siento muy afortunada de haber podido tener estas experiencias. 
Estaba avisado que llegábamos así que vino a buscarnos y nos fuimos a tomar unas cañas por la ciudad con sus amigos,cansados por la falta de costumbre pero con los ojos bien abiertos a este nuevo lugar y los oídos bien afinados para saber un poquito de estos nuevos conocidos.
Después de tomar las birras nos fuimos a casa de Antonio y entre humo y palabras pasemos el rato conociendo la vida de nuestro nuevo amigo hasta que llegó la hora que el sueño se apodero de nosotros e intentamos dormir algo, no fue mucho lo que conseguimos dormir, entre los ronquidos de nuestro amigo y la compañía de  Tyson y Naomi los dos gatos que Antonio tenia que no pararon de merodear toda la noche sobre nosotros.. Pero fue mas que suficiente.. 
Despertamos pronto a la mañana siguiente, despedimos a Antonio con un abrazo en el sitio donde nos vino a buscar, solo pasamos unas horas con el pero se creo algún tipo de vinculo muy bueno..  Una gran frase que nos dijo la noche anterior me la lleve conmigo para el resto del viaje y para siempre. No importa el destino, lo que de verdad importa, es el camino.. Que gran verdad! Gracias Antonio. 


Teníamos unas horas para conocer Bari pero primero necesitábamos un buen capuccino así que  fuimos a desayunar y después de  hacerlo a buscar un lugar donde dejar las mochilas para asi poder disfrutar de la ciudad sin ninguna carga a la espalda. 
El sol nos acompaño durante todo el dia por lo que las blancas casas y la ropa tendida en la parte antigua de la ciudad tenían una luz preciosa junto las ventanas y puertas azules.. Me recordaba a Dalt Villa en Ibiza, pero con olor a jabón de marsella y sabor a focaccia recién horneada. 
Era un pueblo dentro de la ciudad  como un mundo aparte, donde todos se conocían y dejaban sus puertas abiertas para que el aire fresco de la calle y los mismos vecinos entraran cuando quisieran mientras preparaban pasta fresca en sus casas.. Unas señoras muy simpáticas nos invitaron a entrar y pudimos disfrutar de esto desde bien cerca..Estuvimos paseando hasta que nos entro hambre así que entramos en un restaurante familiar donde hacían menú del día y disfrutamos de uno para los dos. 


Con la barriga llena nuestros ojos se cerraban solos,deseábamos tener una cama al lado de la mesa.. No estábamos para seguir  andando con el cansancio en nuestro cuerpo no lo disfrutaríamos igual por eso decidimos ir a la estación a descansar mientras se hacia la hora de embarcar para Grecia. 
Dicho y echo fue una de las mejores siestas de mi vida!! Despertamos con la voz de una señora chillona que se encontraba con su familia unos metros mas adelante que nosotros.. Nunca olvidaré esa voz!! Llegó la hora de embarcar,subimos al barco y cogimos sitio y así nos despedimos de Bari con una sonrisa y buen sabor de boca. 
En el barco estaban dando Slumdog Millonary en Italiano. Eso me izo recordar que la primera vez que vi esa película fue hacia dos años en mi viaje a Nepal..
Me izo pensar que desde entonces no había vuelto a hacer otro viaje de mochila y esa noche justamente 2 años después puede ser hasta el mismo día me encontraba viendo de nuevo esa película, me pareció curioso y me lo tome como un buen augurio...